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Rosa Raydán: El cine venezolano sigue produciendo

“Los efectos del bloqueo han alcanzado al cine venezolano en los últimos dos años, registrándose una baja en la producción; sin embargo, seguimos haciendo películas gracias a la voluntad política y a la fortaleza del gremio de cineastas”, así lo aseguró la periodista e investigadora Rosa Raydán, durante su participación en el Festival Celebremos Iberoamérica que concluyó este fin de semana en Madrid.

Raydán, investigadora de cine y autora del libro La mirada femenina en el cine venezolano, compartió panel en Cines Verdi de Madrid, con la reconocida cineasta Laura Astorga, de Costa Rica, y la actriz paraguaya Ana Ivanova, en el conversatorio “Cámara y Acción, cine en femenino”, desde donde hicieron un repaso sobre la situación del cine femenino en sus países y los retos que este afronta.

Venezuela participó en este importante encuentro organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI, tras el esfuerzo del gobierno bolivariano, coordinado a través de la Embajada de Venezuela en España y el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en España.

La venezolana reiteró en este foro que el país ha sido objeto de sanciones económicas, “y eso ha afectado mucho al sector cultural y sobre todo al cine que es un arte, pero que también es una industria que requiere de muchos recursos para poder florecer”. Sin embargo, reiteró que la producción cinematográfica está preservada.

“Aún nos sentimos privilegiados porque está preservada, gracias a la voluntad política y también al empuje de los cineastas que en Venezuela están muy agremiados, tienen asociaciones fuertes y con influencia en las instituciones, que sigue existiendo la capacidad para seguir haciendo cine con herramientas que han permitido a las mujeres también empoderarse y seguir haciendo películas”, añadió.

Ejemplo de ello, mencionó que este año una de las películas que ha tenido más éxito en festivales internacionales, y es la postulada por Venezuela al Oscar, es Yo imposible, de Patricia Ortega, una película feminista, en su opinión.

La periodista hizo un recuento de los logros en el cine venezolano en los últimos años, que a su juicio han permitido además que el cine feminista también avance.

“En 2005, nosotros hicimos una reforma a la Ley de Cinematografía Nacional que abrió la puerta para que la producción nacional se ampliara considerablemente, también contamos con Fonprocine, un fondo para el financiamiento del cine, que resultó ser todo un éxito, ya que la producción venezolana se disparó y con ese auge, las mujeres nos vimos ampliamente beneficiadas para producir cine, aunque no ha existido una política pública orientada al financiamiento del cine hecho por mujeres, hemos sabido usar todas estas herramientas y nos las hemos apropiados, para hacer películas.”

También mencionó como un logro importante la creación en 2006 de la Villa del Cine, propiedad del Estado venezolano que tiene una amplia capacidad de producción y “que ha promovido ciertos temas, entre ellos el género, películas de mujeres, otras línea como el cine histórico, que ha permitido reescribir nuestra historia, contar desde otro punto de vista el relato de nuestros héroes, de la independencia y de algunos episodios que necesitaban ser re-relatados.”

Sin embargo, Raydán criticó que pese a estos logros no ha habido en el cine venezolano una transformación de las narrativas sexistas, estereotipadas, para alcanzar una estética propia. Eso pese a que el cine venezolano tiene una larga tradición de cine hecho por mujeres.

“Tenemos los recursos, la gente, pero hemos seguido representando los mismos relatos e imaginarios telenovelescos, el melodrama, copiando algunos modelos hollywoodenses.”

Cine hecho por mujeres, pero no feminista

Raydán recordó la figura de Margot Benaceraff, como pionera del cine venezolano producido por mujeres. “Las mujeres venezolanas han hecho películas y documentales todo el tiempo y las estadísticas lo demuestran. Nuestros galardones más importantes a nivel internacional han sido siempre para películas realizadas por mujeres, la más taquillera de nuestro cine hasta hace unos 6 años fue una película hecha por una mujer, Macu, la mujer del policía, de Solveig Hoogesteijn. Pero más allá de eso aunque el cine femenino venezolano es muy amplio, no es precisamente feminista y eso llama la atención”.

Finalmente, aseguró que las mujeres seguirán defendiendo su espacio dentro de ese grupo de cineastas venezolanos, y aunque adolece de los mismos problemas que el cine latinoamericano en su conjunto, se mantiene allí y hemos preservado los espacios y esperamos seguirlos preservando”.

Laura Astorga, de Costa Rica, realizadora de la cinta Princesas rojas, proyectada en el Festival “Celebremos Iberoamérica, con coproducción venezolana, lamentó que en su país no hay Ley de Cine, “ni fondos mucho menos para su apoyo”.

La cineasta centroamericana dijo que, si algo confirma el apoyo que tiene el cine venezolano, es el hecho de que “hoy día, pese a las dificultades que tienen, los cineastas siguen allí, no se han ido. Mis colegas no se han ido de Venezuela”.

“Yo hago una película cada siete años, mientras que en Venezuela la hacen cada tres o cuatro años. Nosotros no hacemos nada industrial y con una película cada cuatro años es imposible vivir con eso.”

En este escenario, ha explicado su estudio Sexismógrafo , dedicado a desmontar la narrativa simbólica sexistas que existen tanto en el cine como en la televisión, la música, la cultura pop y la publicidad, y que trata de generar un cambio en guionistas y realizadores, con una visión de género.

Para Ana Ivanova, actriz de Paraguay, una de las protagonistas de la película Las herederas, película feminista que también fue proyectada en el festival, destacó que en su país ha habido “largos períodos negros sin cine, sin identidad, sin voz, sin imágenes”, pero destacó que la Ley 6.106 de Fomento Audiovisual, espera su aprobación en el Congreso, promulgada en julio de 2018, después de diez años de esfuerzos, de organizaciones, cineastas, las mesas sectoriales y la Secretaría Nacional de Cultura.

“El cine que se hace en Paraguay se realiza con una participación importante de mujeres en dirección, guión, producción, arte, vestuario y técnica y mucho de lo que hacen, dicen o de lo que son las mujeres en pantalla, tienen mucho o todo de la mirada del hombre o masculina de cómo debemos ser, esta historia es la misma en la literatura, en el cine, en la televisión, en todas partes. Es la mirada masculina la que define nuestra feminidad, la mirada masculina define lo femenino”, denunció.

 

Fuente-Últimas Noticias

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