destacado

Carlos Malavé: De Las Caras del Diablo a Solteras Indisponibles

"Cada vez tengo una motivación diferente. Así sean películas pequeñas o grandes, comedias o policiales, siempre pienso en el público". Esto y mas nos dice Carlos Malavé.

¿Cuál fue su formación como director? ¿Cuáles son sus íconos en el cine universal?
Estudié cine, pero soy un hombre de televisión. Lo que yo más disfruto es hacer. El ejercicio audiovisual. En cuanto al cine universal soy un poquito pro-gringo, admirador del trabajo de Martin Scorsese, Alfred Hitchcock, Brian De Palma… de Spielberg, a quien considero un maestro. Del cine español y latinoamericano me gusta Campanella en Argentina, un gran director, y en España, Alejandro Amenábar. De aquí César Bolívar, Román Chalbaud… Las influencias vienen de todos lados.

¿Qué persigue en su carrera como cineasta…? ¿El logro estético, entretener, una factura sólida, el éxito de público?
Cada vez tengo una motivación diferente. Así sean películas pequeñas o grandes, comedias o policiales, siempre pienso en el público; quiero que se sienta cómodo, sobre todo porque el cine nacional tiene mala fama. Busco que la gente se sienta identificada, que el cine quede en el corazón; hacer un documento audiovisual que sea importante y nos ayude. Pero me muevo porque necesito contar historias, independientemente de que sean encargos o no. En este momento hay que hacer un cine de escapismo, de entretenimiento, combinado si quieres con algo de denuncia. El público venezolano está saturado, necesita divertirse. Sí creo que debe haber un cine de corte social pero es tarea de otros cineastas; no me la asigno, porque tengo otras historias en mente. Lo mío es el género: ahorita me atreví con la comedia. El público dirá si me salió bien.

En menos de una década ha logrado dirigir y estrenar unos siete largos, incluyendo ahora Solteras indisponibles. ¿Cuál es su método para lograr esto? ¿Hacer muchas películas en corto lapso no amenaza el estándar de calidad?
Hasta ahora he estrenado ocho películas… La amenaza de hacer dos películas por año es simplemente que no tengas los recursos suficientes Pero depende de cómo afrontes tú una producción. Está el caso de Azotes de barrio que fue una apuesta low budget totalmente consciente, y resultó muy taquillera. Era importante hacerla desde el punto de vista documental. A veces necesitas otra cosa, en películas estándar normales, por ejemplo, algo más bello, y se pueden hacer con presupuestos normales. Lo que vale como productor es saber lo que estás haciendo.

Es conocido por películas de acción, thrillers e intrigas de corte policial. ¿Se distancia de estos géneros con Solteras indisponibles? ¿Cómo llegó a esta historia?
Jamás en la vida me imaginé que iba a hacer una película romántica. Pero soy fanático de este tipo de películas de “chico conoce chica”, etc., y me interesó el tema de las amigas. Me dije “puede ser chévere contar esto”. Empecé a trabajar con un guionista, pero no engranamos. Yo vivía afuera y regresé en 2016, entonces acepté hacerla pero con la condición de escribir yo el guión. Terminé siendo hasta el productor de la película.

Solteras indisponibles se presenta como una comedia romántica, con tono jocoso. Más allá de lo promocional. ¿Cómo cataloga usted su película?
Yo creo que es una película romántica, no de lleno una comedia. O sea, no te vas a estar riendo 120 minutos. Alguien me dijo que era una película dulce, que te deja un buen sabor.

¿Quedó satisfecho con el resultado final? ¿Qué espera de la película una vez que empiece su careo con la audiencia?
Como director estaba asustado: era una película ambiciosa, había que ahorrar… Pero el rodaje fue fluyendo y cuando vi el primer corte sentí que se había hecho lo que se tenía que hacer. Creo que la película es disfrutable. Cumplimos con el cometido de hacer una peliculita digna, fresca, que le va a gustar al público.

Cuente su experiencia como director de actores en esta película, contando con un elenco de 3 co-protagonistas mujeres… ¿Cómo se sintió trabajando con estas actrices?
Fue complicado, son tres personalidades totalmente diferentes, tres protas con el mismo peso. Tuve que metérmele a cada una por debajito. Yo no pego gritos pero soy hábil, trato de solucionar, hacerme amigo de los actores; tenemos que ser panas. En el proceso de lectura del guión era “el mejor amiguito”, me metía en esas charlas femeninas, opinaba. Siempre me he identificado con eso y hubo un clic. Entonces el rodaje fue muy bonito y, aunque la gente se cansa y hay días de conflictos, todo el mundo quería que saliera bien.

¿Nos da una opinión amplia sobre el cine venezolano actual?
El cine venezolano está viviendo una época muy dura, porque es casi imposible mantener los presupuestos, no se puede, no hay los fondos suficientes. Entonces, los productores deben asumir el reto de buscar otras fuentes de financiamiento. Con esta película logramos que se interesaran desde afuera. Estamos apostando

Agregar Comentario

Click para comentar

A %d blogueros les gusta esto: